jueves, 2 de agosto de 2007

El hablante y el oyente



DEFINIR LA ESCUCHA

Orientación 1: Receptiva
Escuchar = recibir lo que el hablante realmente dice.
Escuchar significa captar lo que el hablante ha dicho.
Escuchar significa «coger» la idea del hablante.
Escuchar significa descodificar el mensaje del hablante.
Escuchar significa desempaquetar el contenido del hablante.
Escuchar es recibir la transmisión de imágenes, impresiones, pensamientos, creencias, actitudes y emociones del hablante.

Orientación 2: Constructiva

Escuchar = construir y representar el significado
Escuchar significa imaginar, representar lo que está en la mente del hablante.
Escuchar significa encontrar algo interesante en lo que el hablante dice.
Escuchar significa descubrir lo que es relevante para ti.
Escuchar significa enmarcar el mensaje del hablante de una manera que sea relevante para ti.
Escuchar significa entender por qué el hablante te habla a ti.
Escuchar significa notar lo que no se ha dicho

Orientación 3: Colaborativa

Escuchar = negociar significados con el hablante y responder.
Escuchar es coordinación con el hablante en la elección de un código y un contexto.
Escuchar significa responder a lo que el hablante ha dicho.
Escuchar es el proceso de negociar información o valores compartidos con el hablante.
Escuchar significa actuar con interés mientras el hablante habla.
Escuchar es señalar al hablante qué ideas están claras y son aceptables para ti.

Orientación 4: Transformativa

Escuchar = crear significados a través de la implicación, la imaginación y la empatía.
Escuchar es implicación con el hablante, sin juicios.
Escuchar es crear una conexión entre el hablante y el oyente.
Escuchar es empatizar con la motivación para hablar del hablante.
Escuchar es imaginar un mundo posible para el significado del hablante.
Escuchar es la culminación de la comunicación.
Escuchar es sentir el flujo de la conciencia a medida que prestas atención a las cosas.

Fuente: http://www.encuentro-practico.com/pdf/gil.pdf